domingo, 28 de abril de 2013

CREACIÓN DE TEATRINOS

5° GRADO. BLOQUE IV. TEATRO

Aprendizaje esperado: Crea un teatrino con materiales diversos.

Eje de apreciación: Identificación de los elementos que componen un teatrino.

"TITERECUENTEANDO: MUÑECOS DIVERTIDOS Y EDUCATIVOS" de Eduardo Villegas Guevara.

EL CASTILLO DE LA ILUSIÓN: EL TEATRINO
Cuando decimos teatrino, de inmediato pensamos en un teatro realizado a una escala pequeña; para nosotros el teatrino es una maqueta hecha a escala que refleja fielmente, pieza por pieza, lo que será el decorado. El teatrino será el espacio donde exhibiremos a nuestros muñecos para crear la ilusión deseada, que no es otra cosa más que llevar a escena nuestro texto dramático. Antiguamente se conocía como castillo a esta construcción, pues es el espacio tradicional que corresponde al teatro guiñol. Siempre ha sido un armazón de carácter portátil, de forma cuadrangular, cubierta con una vestidura de tela, en el cual se cubren los manipuladores desde los pies hasta la altura de su cabeza y el público presencia la acción por la embocadura, que viene siendo el proscenio de los teatros tradicionales o a la italiana. En la parte superior de la embocadura, que puede estar delimitada por travesaños, es posible colocar las lámparas para la iluminación y algunos decorados, sin olvidar el telón de fondo que también es parte importante de la escenografía.

EL CASTILLO O TEATRINO OFICIAL
Sea como integrantes de un grupo o que hemos decidido dedicarnos a la profesión y oficio de titiriteros, será conveniente elaborar o construir un teatrino profesional. Esta es una recomendación también necesaria para los educadores por los colegios que tienen programadas actividades con títeres. En este caso se recomienda una pequeña construcción teatral fija. El castillo, o casa de los títeres, es un elemento necesario para llevar a cabo nuestras representaciones con mayor eficacia y seriedad. El castillo nos permite ocultar a los manipuladores y, al no ser visibles para el público, evitamos que se distraiga la atención de los espectadores.


Hay que cuidar de antemano que la embocadura o el espacio donde se moverá los títeres sea adecuado. Trataremos de que no sea demasiado alta mi lejana para los espectadores. Tampoco será demasiado elevada para los manipuladores, pues si la duración de una obra de títeres resulta larga, nos fatiga y, quienes hemos trabajado con muñecos sabemos que después de quince o 20 minutos con los brazos levantados, termina uno cansado. Pensemos también en lo duro que sería soportar media hora estándar de rodillas o sentados en el suelo y sin dejar de manipular muñecos. Claro que hay entrenamiento y resistencia física de los titiriteros, pero a la larga la calidad del trabajo se desvanece. Tenemos que hacer hablar a nuestros muñecos y desplazarlos con gran delicadeza, aspectos que no se pueden atender con eficacia si nuestra posición es inadecuada o poco cómoda.



Estructura interna: el teatrino consta de un armazón formado por tiras de madera. Entre más ligeras sean, mucho mejor. Cada tira de madera puede estar unida por medio de una escuadra de metal y atornillados con tuercas. Esto nos permite una rápida instalación y un fácil y transporte al desmontarse en un instante. Sólo en algunos casos se permiten clavos; cuando el teatrino no va desplazarse y se tiene fijo en algún lugar de la escuela o del parque. El castillo de la ilusión, es decir, el teatrino, se cubre por tres lados, dejando la parte de atrás descubierta para que los manipuladores podamos realizar nuestras maniobras con absoluta libertad. A veces tendremos que entrar o salir del teatrino para atender al público o para interactuar con los espectadores. Estas paredes pueden ser cubiertas con una amplia cortina o cubrir estas tres partes de tal forma que permitan ocultar al manipulador. Cuando hablamos de esta vestidura para recubrir nuestro castillo, recomendamos que de preferencia sea negra o, en todo caso, que no sea traslúcida, para que no se puedan ver las acciones que realizamos al interior del teatrino.



La varanda o banda es la parte inferior de la boca-escena, y sirve para colocar fermas y otras piezas de utilería, lo mismo que los muñecos, mientras los llevamos a escena. Las fermas son elementos del decorado con formas rígidas que ascienden desde el suelo o desde los fosos hacia las alturas, pasando por las aberturas que atraviesa el piso del escenario. Generalmente representan montañas, el horizonte del mar, malezas, árboles y casi siempre sirven para aforar las intersecciones de los telones, sobre todo las partes bajas, aquellas que quedan a ras del suelo.. En el caso de los teatinos, las fermas se colocan a ras de suelo, con varillas o soportes de cemento o metal.


Encima de la boca-escena o embocadura del teatrino se coloca un telar, que puede estar compuesto de una parrilla y varios tiros, sobre ellos se cuelgan otros elementos que se utilicen en el decorado.

La parrilla se apoya en los laterales del castillo y también está formada por tiras de madera, también puede ir sujeta con armellas, por donde pasan las cuerdas para soportar el decorado un telón de fondo. Tiro es el conjunto de varas y cuerdas que sostienen a la parrilla. Las cuerdas tienen en el otro extremo un contrapeso, para evitar el libre juego a lo largo de su extensión y para que algún decorado o elemento escenográfico no vaya a colgarse.




Existe otro elemento que se llama bambalinón y que se coloca en la parte superior, siempre al frente y que nos ayuda a cubrir el fondo de telones o escenario colocado en el teatrino. Aparte de estos elementos, quizá sea necesario mencionar al ciclorama, que viene siendo un telón elaborado en lienzo de color azul y que se coloca al fondo del escenario, en este caso del teatrino, para dar la sensación de profundidad en el espacio.

El resto de telones ya no los mencionaremos, pues sólo se utilizan en el teatro profesional bien acondicionados. Sólo agregaremos que en el teatro guiñol existen dos conceptos básicos como solución escenográfica: el bidimensional y el tridimensional. Cuando se trabaja de forma tridimensional se usan algunos elementos corpóreos que pueden construirse de cartón para dar volumen y sensación de peso dichos elementos pueden apoyarse sobre el piso.



Una solución más que debo comentar es aquella que tiene que ver con los castillos divididos en dos partes. Es todo les permite armarse más fácilmente, pues tendremos un castillo partido por la mitad. Los manipuladores, entonces, pueden llegar y colocarlo en la parte inferior en el suelo y encima la parte superior del castillo. Dicha posición puede invertir se, pues a veces era necesario dejar la boca del escenario en la parte baja, sobre todo cuando las marionetas se desplazan en el suelo.

Los teatrinos son elaborados, además de la técnica ya conocida como castillo, según las necesidades de cada grupo. Por eso existen los teatrinos cuadrados, los redondos, algunos rectangulares o bien los que mencionaremos a continuación y que podríamos denominar como teatrinos emergentes.

TEATRINOS EMERGENTES
Los teatinos emergentes o improvisados nos sacan de apuros si tenemos la obligación o necesidad de representar nuestra obra en espacios que no han sido condicionados para tal efecto. También nos sirven cuando no hemos podido transportar nuestro castillo o teatrino ya elaborado. Los teatinos emergentes pueden ser sugeridos gracias a sillas, aprovechando el respaldo para sujetar una tela y trabajar detrás de ella, para ocultar la manipulación de los muñecos. Podemos aprovechar también el marco de una puerta; aquí cubriremos con una cortina, o con una sábana, o un trozo de cartón o hasta el telón elaborado de la compañía; en la parte posterior a los muñecos que guardaremos y se ocultaran los manipuladores. Una mesa de regular tamaño o un escritorio tendido sobre suelo también nos sirven para ocultar nos, lo que en el teatro se llama aforar; pues podríamos trabajar entre las patas de los muebles y sentado sobre nuestra rodillas o en cuclillas, levantar los brazos para enseñar las acciones de nuestros muñecos. El borde superior del escritorio o de la mesa servida para que el público preste atención al trabajo visible a los muñecos y el resto de los su cuerpo permanecerá detrás de los muebles, estaremos aforados, fundidos con el foro emergente.


En una casa, el teatrino puede sugerirse y funcionar muy bien en la puerta de alguna habitación. Como ya hemos dicho solo se trata de delimitar la sección del escenario y la correspondiente a los espectadores. Podríamos abrir la puerta y sobre el marco colocaríamos nuestro telón. Cuando existe cierto profesionalismo, cada grupo lleva sobre el telón el nombre de la compañía, pero sí andamos el etapa de aficionados, una sábana blanca o una manta o una cortina negra, además de los trozos de cartón, pueden ocultar los muy bien.

Las cosas se facilitan más cuando usamos una ventana de la casa donde haremos la representación. En una ventana o ventanal hasta las mismas cortinas servirán como telones y los muñecos pueden actuar entre los barrotes o huecos de la ventana, pues en la mayoría tienen hojas de cristales que pueden abrirse o recorrer se. Los espectadores pueden estar sentados que hace en el jardín, en pleno pasto, o se les puede dotar de algunas sillas para su mayor comodidad. En este caso, sólo habrá que tener cuidado cuando utilicemos nuestra voz, ya que tanto los muñecos como los efectos teatrales que utilicemos en la representación deben ser percibidos con nitidez por nuestro público: buen volumen y buena DICCION al hablar, lo mismo con los efectos teatrales, el sonido, la música y demás.

En un salón de clases, podríamos voltear el escritorio o la mesa del Profesor y los manipuladores se colocan detrás de este mueble, mientras las sillas y pupitres hacer las veces de las butacas del teatro o del auditorio. En este caso, debo advertir lo, el esfuerzo recaerá los titiriteros, pues tendrán que trabajar de rodillas o sentados en el suelo. Debido a la escasa altura de estos muebles, nunca lograremos cubrir nuestros cuerpos si trabajamos de pie. Entonces habrá que llevar a cabo la función en una posición bastante incómoda. La solución a nuestro cansancio y a esta posición incómoda, consiste en presentar una historia corta.


En un parque podemos utilizar también una manta, misma que colocaremos con lazos con mecates a los troncos de los árboles mejor dispuestos, a veces también nos resultan útil es sus ramas. Nuestra pequeña manta o cortina también nos ayudará a que nuestro cuerpo quede protegido. Para esto habrá que aprovechar el declive o la altitud del lugar, pues necesitamos aforar a los integrantes de la compañía y delimitar el escenario y los lugares que corresponden al público.

También habrá algunos muros cuya altura nos permitan colocarnos en la parte posterior, el lado contrario al sitio donde ubiquemos al público. Gracias a un agudo sentido de observación, encontraremos la barda, el barandal o la reja para ubicar a nuestros muñecos. Así que al llegar al parque o al bosque debemos realizar un rápido reconocimiento del lugar, pues esto nos ayudará a escoger el sitio adecuado de la representación. Si el sitio cuenta con un pequeño foro, estamos salvados, pero sí debemos sugerirlo, habrá que buscarlo de inmediato y para esto pueden funcionar muy bien las bancas de Hierro o de cantera. En otras ocasiones los quioscos que aparecen en las plazas no sirven de maravilla.

A últimas fechas resultar fácil armar un teatrino, tan emergente como los ya mencionados y que ofrece una mayor solución escénica. Este teatrino se construye fácilmente con bisagras y unas rejillas metálicas y puede ser totalmente cuadrado o con tres frentes. Lo que sí parece indispensable, al momento de establecer un teatrino emergente, es la presencia y utilidad de tener una manta a la mano, que hará las veces de telón para proteger a los manipuladores. Así que te recomendamos de antemano que vayas elaborando un telón que lleve el nombre del grupo y que éste adornado con algunas figuras y detalles interesantes. Incluso un teatrino tan sencillo debe servir para ir captando la atención del público. Los espectadores quizás sólo fueron a caminar al parque y sin la esperanza de encontrarse un espectáculo de títeres y, como los han encontrado a nosotros, debemos cautivar los desde el principio.


Y siempre será importante crear una gran expectación para que el público espere con ansias la aparición de nuestros muñecos. Por ello no debemos descuidar la presentación de los teatinos emergentes.

(Villegas Guevara, Eduardo “Titerecuenteando: Muñecos Divertidos y Educativos”. QUARZO. Editorial Lectorum. México, 2007.)

FUENTES:

Eje de expresión: Elaboración del escenario adecuado para ambientar una puesta en escena de marionetas o títeres con materiales diversos.

Actividad 1. Elaboración de un teatrino.
Jugar a los títeres es mucho más divertido cuando tienes un teatrito. No te preocupes. No hay necesidad de gastar mucho dinero para tener uno. Sólo necesitas una caja de cartón vacía y restos de papeles de colores.

Toma la caja y desármala. A la parte delantera de la caja recórtale una ventana rectangular, la cual será el escenario.

La parte de atrás córtala a la mitad, emulando las puertitas que permitirán que los "actores" entren al teatrito.

Corta alrededor de las "puertas" separándolas del lado superior e inferior de la caja.

Ahora con los papeles de colores forra el teatrito de la manera que más te guste. Si no quieres forrarlo, usa pintura acrílica para pintar los lados. El toque final lo darán las cortinas, las cuales las cuelgas la teatro mediante un hilo, que quedará pegado a los costados del teatro. Toma tus títeres y estás listo para comenzar a jugar.




(2012, 03). Teatrinos. BuenasTareas.com. Recuperado 03, 2012, de http://www.buenastareas.com/ensayos/Teatrinos/3709565.html)

CÓMO HACER UN TEATRILLO CON UNA CAJA DE ZAPATOS
Por Elisa García, miembro de Cuentos con Encanto y patrocinadora del proyecto Titerenet.


Materiales:
* Una caja de zapatos.
* Papel para acuarela o folios.
* Pinturas al agua (témperas) o lápices de colores o ceras para pintar.
* Dos pinceles.


* Un lápiz.
* Unas tijeras.
* Un cúter.
* Rotuladores.
* Cola blanca (de carpintero).
* Una regla.

- Preparando la caja de zapatos.

1) Medimos el interior de la caja.

2) Una vez elegido el cuento y los decorados a reproducir; recortamos (con las medidas que antes hemos sacado), tantos rectángulos como decorados que vayamos a necesitar, en papel para acuarela.
Yo utilizo el papel de acuarela para este tipo de trabajo, por varias razones: porque absorbe muy bien la pintura y en este caso en concreto, porque tiene el grosor necesario para que los dibujos de los decorados se mantengan rectos, una vez colocados dentro de la caja de zapatos. Pero también, se pueden utilizar folios y luego pegarlos a unas cartulinas.

3) Dibujamos los decorados y los pintamos, (recomiendo que una vez se ha secado la pintura, pasar unas ligeras líneas por los contornos del dibujo con rotuladores, para realzarlos).
Para esta presentación, he escogido el cuento de Caperucita Roja, que llevará tres decorados: el bosque, el exterior de la casa de la abuela y el interior de la casa.
Los personajes serán tres: Caperucita, la Abuela y el Lobo.


- Acabado de la caja.

1) Abrimos la caja, despegando con cuidado las solapas, para facilitar los cortes que tenemos que hacer para introducir los decorados y los personajes.

2) Hacemos dos cortes en la parte superior y otros dos en los laterales de la caja.

3) Pegamos con cola blanca, el último decorado en aparecer (en este caso, el del interior de la casa de la abuela).Nota: Si tiene intención de utilizar la misma caja de zapatos para escenificar otros cuentos; no pegaremos al fondo el último decorado, sino que haremos un corte más a la parte superior de la caja.

4) Cerramos la caja, pegándola con cola blanca.

- Las figuras o personajes.
1) Dibujamos las figuras en papel.
2) Los pintamos.
3) Los recortamos.
4) Recortamos unas tiras en cartón fino, de aproximadamente unos 2 cm de ancho.
Podemos utilizar para esto, cartón fino que se puede encontrar en papelerías o tiendas de manualidades; aunque yo prefiero utilizar cajas de cartón de desecho, como puede ser: una caja del arroz, una caja de galletas o similar.
5) Pegamos las tiras de cartón a la parte trasera de las figuras, con cola blanca.

- Acabado de los decorados.
1) Recortamos dos rectángulos en cartón fino.
2) Le pegamos uno a cada decorado, por detrás y a la parte superior.
3) Marcamos un número o una letra en ese cartón para identificar cada una de las escenas y su orden.
Esta solapa también nos ayudará a sacar el decorado, cuando llegue el momento de pasar a la siguiente escena.



El teatrillo para figuras planas ya está terminado. Ahora sólo queda hacer un pequeño guión; ver quién hace de Abuela, quién de Caperucita o de Lobo; ponerle la voz a cada uno de ellos, y… ¡la función ya puede comenzar!

CÓMO HACER UN TEATRO DE TÍTERES. Aprende a fabricar un castillo para guiñol

!Qué maravillosa diversión es el guiñol! Con un modesto castillo y una cuadrilla de pequeños cómicos podemos representar infinidad de aventuras que regocijarán a los niños. El teatro de títeres ofrece un campo inagotable a las manualidades, empezando por la fabricación de los muñecos y siguiendo con el vestuario y los decorados.

La pieza clave después de los personajes es el castillo, el escenario en miniatura de las graciosas peripecias, que sirve a la vez para ocultar a los actores y realizar los cambios de escenario. La forera Lulitasss es una gran aficionada a los títeres, y, en la mejor tradición teatral, sabe convertir materiales humildes en elementos suntuosos. De esa manera ha fabricado su funcional y bonito castillo.


Con buen ojo, nuestra amiga Lulitasss ha descubierto magníficas cualidades escénicas en el embalaje de una televisión plana.

El cartón es un material muy práctico en los montajes de guiñol, dado que es muy ligero y a la vez resistente.

El elemento principal en todo escenario que se precie es la cortina. Lulitasss decide confeccionarla con una elegante tela de color azul, propia de los mejores estrenos.
 
  
Seguidamente, para dar mayor empaque al castillo, Lulitasss cubre el cartón con unplástico adherente, cortado en tiras, simulando un chapeado en madera.


Un alegre papel de forro con motivos de Disney completa la decoración exterior del castillo.
 
 
  
Vista trasera del castillo. En la parte inferior, Lulitasss ha practicado dos sencillas puertas, que se cierran con un cordel después de la función para guardar todo el utillaje.

Y por fin queda terminado el fantástico teatrillo, listo para subir el telón ante una alegre concurrencia infantil. ¡Una ovación para la diseñadora!
 

Cómics, Títeres y Teatro de sombras: Tres Formas Plásticas de Contar Historias” de Carlos Angoloti.

Algunos tipos de teatinos y su construcción

a) Una tela sobre la cuerda tensada de lado a lado del aula. La cuerda debe estar a la altura de la cabeza del actor para que pueda actuar cómodamente sin que se le vea. No presenta complicaciones si se consigue pensar bien. Tiene dificultades de ambientación, escenificaciones, bambalinas…

b) La misma cortina con unas bambalinas realizadas con armarios. Aumentan las posibilidades dramáticas al poder entrar y salir los muñecos por los laterales.

c) Estructura clásica: puede realizarse de muchas maneras. Una de ellas es con madera y los laterales unidos con bisagras para poderse plegar. Con láminas de tablex bordeadas por listones construimos las tres partes de que se compone. Los listones van unidos entre sí por medio de pequeñas escuadras con tornillos y el tablex clavado en ellos. Debajo de la embocadura se coloca otro listón para facilitar el colgar los muñecos que no actúan o fijar elementos de los decorados. Las tres partes se unen con unas bisagras y las dos “puertas” según en por detrás mediante un listón que evite que se muevan.

En la parte superior de las dos puertas laterales se colocan unos clavos o hendiduras que sirven para sujetar los listones de los que cuelgan los diversos decorados.
Este mismo tipo de teatro podemos realizarlo con una estructura de listones, forrando de tela las paredes.

También haciendo una estructura de tubos de PVC de los que se usan en fontanería o con perfiles metálicos.

d) El último tipo es el que se deriva de emplear los medios técnicos vistos anteriormente para realizar teatinos de la simplicidad de los primeros, sin embocadura y sin bambalinas. Son fáciles de hacer y de montar en cualquier lugar.

En todos los tipos de teatros que realicemos debemos tener en cuenta que dentro de él se van a mover varios niños, que hay que cambiar decorados, que incluso puede tenerse que meter el de la música…; es decir, deben ser cómodos, amplios y con una altura adecuada.

Véase:
Angoloti, Carlos. Cómics, Títeres y Teatro de sombras: Tres Formas Plásticas de Contar Historias” Ediciones de la Torre. 1990. Madrid.







Algunas otras imágenes de Teatrinos que nos pueden inspirar:

 
 



 

 

 
 

 
 

Eje de contextualización: Explicación acerca de las diferencias y similitudes entre la representación en un teatrino y otros escenarios.

Actividad 2. Comparación.
Como decíamos al inicio de esta publicación, cuando pensamos en un teatrino pensamos en un teatro en chiquito, en una maqueta a escala de un edificio teatral. En esta actividad trataremos de encontrar las similitudes y diferencias entre un teatro y un teatrino. Para ello, habrá que investigar las partes que componen un edificio teatral y traer nuestros resultados al salón para comparar esos hallazgos con los teatrinos que creamos en la actividad anterior.

¿De verdad, el teatrino es un teatro chiquito… a escala?

Comenten sus observaciones y traten de crear una reflexión colectiva.

Documenten y registren tanto su proceso de creación de teatrinos, como sus reflexiones finales y mándelas aquí, para que las compartamos en este sitio.

Un saludo

El Promotor


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